Volatilidad (también) en la carga de trabajo

La pequeña entrada de hoy la podría meter en un cajón de sastre que se podría llamar algo así como “Pequeñas Reflexiones sobre la Vida” o “Motivaciones para seguir adelante con mi estrategia” sin demasiados problemas. No espero sacar mucho jugo de la misma, pero al menos me va a ayudar en seguir alimentando el gusanillo de la publicación en el blog. Ya vendrán temas más interesantes y en ello seguiremos trabajando.

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Dijo Charles Dickens que el hombre es un animal de costumbres. Y yo pienso que esto es así porque la sencilla razón de que siempre intentaremos tender a, siempre que sea posible, realizar las tareas que nos sean más cómodas, enfrentarnos a los menos problemas posibles y a movernos en terrenos más conocidos para nosotros. Por descontado cada cual va a tener sus retos (¡qué sería la vida sin ellos) y en esos supuestos seguramente nos moveremos un poco al margen de nuestra zona de confort pero, ¿a quién no le gustaría tener una malla de protección esperándonos debajo o, en su defecto, la posibilidad de una segunda oportunidad?.

Pues así precisamente es una de las aristas que le asigno a la inversión en bolsa siguiendo la estrategia que he diseñado para mi mismo. Una especie de protección, la opción de una ansiada segunda oportunidad, una baliza que me ayude a seguir mi camino a sabiendas de que no todo (o al menos no la mayor parte) de mi destino va a quedar en manos del azar. Lógicamente esta protección (vía rentas provenientes de activos) es bastante exigua en estos momentos y en los primeros años de cualquier inversor; pero puedes ver como va creciendo año tras año, lustro tras lustro (espero constatar también que década tras década pero no soy tan longevo en estos menesteres). Notas como tu “red de protección” va ganando en número de nudos y mallas y, por ende, en seguridad.

Por mi trabajo, y seguramente muchos de vosotros os sentiréis identificados, hay épocas en las que estoy a tope de trabajo (“días de 25 horas, como dice mi padre) y otras en las que la preocupación viene justo de la parte contraria, es decir, de bajas cargas de trabajo que hacen que incluso temas por la viabilidad de tu empresa (en esto he de reconocer que a veces me puede el pesimismo incluso infundado porque nunca he tenido problemas al respecto). Pero el caso es que te puede llegar a embargar cierta preocupación. Siempre he llevado mejor la sobrecarga de trabajo que las épocas de “sequía”. Estoy seguro que dicha preocupación menguaría (aunque no por tu empresa, la verdad es que estoy ciertamente contento con el trato y muy implicado con los proyectos y siempre querré lo mejor para la misma y para mis compañeros) con unas rentas detrás. De eso no hay duda.

Como veis, la inversión en activos tiene una serie de ventajas que además nos van a espolear a seguir trabajando en ellas, en connivencia con la estrategia que hayamos diseñado. De la misma forma que la motivación de saber que estáis detrás leyendo las entradas y ayudándonos a reflexionar me ayuda a escribir en el blog (con más o menos acierto, soy probablemente el más humilde de entre los inversores que nos visitan), tomad las ventajas que más os llenen de construir un futuro lleno de activos (con los sacrificios que ello conlleva) para que esa motivación os sirva para llegar lejos en vuestra búsqueda de un futuro y un presente mejor. Ayuda y mucho. Y, por supuesto, sed felices al menos moderadamente, en vuestro trabajo… tanto en unas épocas como en otras.

La protectora red está ahí; solo tenéis que tejer un poco más…

6 pensamientos en “Volatilidad (también) en la carga de trabajo

    1. ClassicCo Autor

      Muchísimas gracias José, aunque lo realmente importante es la reflexión y darnos, entre todo, herramientas de motivación para este largo camino en el que estamos inmersos.

      Un abrazo.

      Responder
    1. ClassicCo Autor

      Buenas Anónimo:

      Sí, coloquialmente viene a ser algo así como “Conjunto de cosas diversas y desordenadas” y también.
      Persona que tiene en su imaginación gran variedad de ideas desordenadas y confusas. Sinceramente, prefiero que mi definición se englobe en la primera acepción ;)

      Algunas personas, por extensión o derivación, lo escriben como cajón desastre, aunque creo entender que no es exactamente lo mismo.

      Un saludo.

      Responder
  1. Juan

    Uno de los buenos activos que se puede tener son los bienes raíces, pero es generalmente algo que no recomendaría saltar (a menos que ya tenga una experiencia en ello.) Hay tres razones principales para esto que personalmente yo consideraría:

    1. Entrar en el sector inmobiliario (desde cero) lo que implica una inversión inicial algo empinada, un préstamo para la mayoría de la gente, que estará obligado a usted si esta empresa no pasa.
    2. Usted sin duda tendrá una licencia de bienes raíces si desea ahorrar en los costos asociados con el trato con bienes raíces (ya que de lo contrario terminará pagando por un corredor de bienes raíces.)
    3. Lo que algunas personas no tienen en cuenta al operar en bienes raíces, es que este es costo, me refiero a los impuestos de la propiedad y los costos de mantenimiento asociados con ella.

    Buenas practicas comerciales y saludos desde kekipo

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    1. ClassicCo Autor

      Buenos días:

      Yo personalmente no entro ahí porque ni tengo los conocimientos necesarios para ello ni ayuda la inversión inicial necesaria. Si quiero entrar en el negocio inmobiliario hoy en día optaría, sin duda, por comprar acciones de una SOCIMII (ya se me escapó, por cierto, Merlin P.). Por supuesto es mi caso particular; es una buena forma de tener activos pero se me antoja complicada para personas como yo, con poco tiempo y poco “cash”.

      Un saludo!!!

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