Motivaciones para luchar por la independencia financiera

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El concepto de independencia financiera es bastante atractivo en sí mismo, a la vez que sumamente difícil. Para conseguirla realmente entran en juego muchos factores, como la edad del inversor, el acierto en el precio y calidad de las compras, el devenir del marco macroeconómico, la evolución de la fiscalidad, la capacidad de ahorro, el mantenimiento de los ingresos por trabajo, etc.

Sin embargo, aún a sabiendas de que el objetivo es muy difícil de alcanzar y requiere mucha perseverancia, ahorro y estudio (amén de una pizca de suerte, por supuesto), hay ciertas interesantes razones para luchar por ella… y no está mal recordarnosla a modo de motivación… 

Por supuesto para cada uno pesará más una u otra, e incluso habrá muchas más, pero incluyo aquí las que me parecen más significativas:

1. Libertar plena para vivir según tus propias convicciones.

Hay personas que disfrutan viajando, otras que se realizan aprendiendo idiomas y otras materias. Los hay que, simplemente disfrutan con una vida tranquila y relajada. Sea cual sea tu forma de entender la vida, alcanzar la libertad financiera podrá hacer que puedas llevarla a cabo.

Lo que ahora posiblemente sólo lo puedas hacer en fines de semana y vacaciones se podría extender al resto de los días del año.

Incluso se pueden plantear metas más nobles como ayudar al prójimo, en sus múltiples formas, de una forma significativa: apadrinando niños, siendo miembro de una ONG y otras muchas opciones que se nos ofrecen, todas ellas muy loables.

 

2. Disfrutar de más tiempo con la familia.

En efecto, muchas veces por el trabajo o las obligaciones no podemos pasar todo el tiempo que quisieramos con los hijos, la pareja, los padres, incluso los amigos.

Es muy cierto que muchas veces podemos correr el riesgo de perdernos gran parte de la infancia de nuestros retoños y muchos otros momentos que, una vez pasados, ya no volverán.

En mi caso, por sí misma, ya justifica la lucha sin cuartel por, por lo menos, tener esa posibilidad.

 

3. Inmunizarse contra la inseguridad laboral.

Qué podemos añadir que no sepamos en este punto. A no ser que seas funcionario (e incluso ya se ven brechas en este tipo de contratos) la inseguridad de que sigamos en nuestro puesto de trabajo mañana es muy alta. Y más en los tiempos que corren, dónde perdemos derechos de todo tipo, incluidos laborales, de una forma continuada.

Esto, junto a la visión cada vez más clara de que no debemos contar con un complemento justo en nuestra jubilación hace que aparezca estrés y muchas frustraciones, amén de no poder planificar nuestro futuro como debería correspondernos.

Sin duda, otro motivo de peso.

 

4. Evitar la monotonía en el trabajo.

Afortunadamente no es mi caso, pero conozco muchas personas cuyo trabajo es una dura losa que tienen que arrastrar día a día. Falta de motivación, un mal ambiente de trabajo, una gran responsabilidad no acorde con la remuneración o el puesto que lleva asociado, unas condiciones precarias…

Los franceses tienen un dicho que lo define a las mil maravillas la monotonía en la que puede convertirse la vida de un trabajador atrapado en esas circunstancias:  ‘métro, boulot, dodo… toujours la même histoire’.

Da mucho miedo, ¿verdad?

 

5. Posibilidad de emprender nuevos proyectos.

En términos más constructivos económicamente hablando, hay muchas personas con corazón de emprendedor y con muy buenas ideas. Sin embargo, ocurre muy a menudo que no disponen de capital para llevarlos a cabo. Y ya sabemos todos como está el crédito en este país.

Disponer de una renta asegurada puede ser el punto de partida para arriesgarse y montar tu propio negocio, llevar a cabo tu original (o no tanto) idea a la práctica.

 

6. Disponer de un dinero extra para disfrutar los placeres de la vida.

Tomar un buen vino acompañando la vista de la luz de la luna en una playa paradisíaca,  visitar con más frecuencia a un amigo o a un familiar en el extranjero o simplemente entrar en un buen restaurante en cualquier momento sin darle tres vistazos a la carta y sus precios pueden ser otras motivaciones para esta lucha.

Como comenté al principio, se podrían añadir muchas más, cada cual acorde a la forma de entender la vida de cada persona. Lo importante es fijarse el objetivo y motivarse lo suficiente como para alcanzarlo.

Y si no lo logramos, por lo menos conseguir un complemento importante de dinero y saber que por nosotros no ha quedado. Además, siempre es mejor tener una cantidad de dinero todos los meses asegurado, por pequeño que sea, que nada, ¿verdad?.

 

Así que, elegid vuestra\s motivación\es y, adelante. El futuro está más cerca de lo que creemos.

2 pensamientos en “Motivaciones para luchar por la independencia financiera

  1. egoyomismo

    Pues tienes razón en todo lo que dices. A mi particularmente ekl trabjo no me molesta, e incluso me gusta. Pero no es lo mismo, tomarte unas vacaciones cuando quieras que cuando no, Y tampoco es lo mismo trabajar con la sensación de tener una red. Enhorabuena por el blog.

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    1. ClassicCo Autor

      Buenas y muchas gracias por el comentario.

      Lo que comentas de la red es muy gráfico y más en los tiempos de incertidumbre que nos ha tocado vivir.

      Sobre lo del gusto del trabajo, es una de las cosas fundamentales en la vida porque si pasas 40 horas a la semana (o más) en algo que no te gusta, uff. De todas formas pasaría a ser una elección más que una necesidad. Y la diferencia sería notoria.

      Un saludo y reiterar las gracias por la deferencia 😉

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