Luchad por vuestros sueños… a pesar de todo.

Hoy voy a escribir un artículo que se escapa un poco del ámbito estrictamente inversor (y por ello en cierta medida os pido perdón, aunque creo que es interesante en sí mismo). En él quiero plasmar un pensamiento que lleva mucho tiempo en mi cabecita y que, después del visionado de una película y la lectura del libro en el que se basa, se ha marcado aún más en mi consciencia.

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Creo que fue el lunes pasado cuando estaba sentado en el sofá de casa, después de acostar a los peques, en ese momento de tranquilidad que, todos los que tengáis pequeños por casa entendereis muy bien. No suelo ver mucho la tele, pero esa noche, haciendo zapping, vi que iba a comenzar una peli titulada “Revolutionary Road”. Pues bien, sin saber de qué iba os diré que fue un acierto su visionado. Una película que, dicho sea de paso, no tiene nada, absolutamente nada que ver con la bolsa pero que yo relacioné enseguida.

La película (y su libro, “Via Revolucionaria” de Richard Yates) es, a muy grandes rasgos, una llamada de socorro de sus protagonistas, una joven pareja protagonizada excelentemente por DiCaprio y Winslet. Estos ven como todos sus sueños, todas sus esperanzas y todo en lo que siempre han creído se va diluyendo en connivencia con una sociedad que no perdona a aquellos que quieren saltarse ciertas reglas, ciertos estándares considerados normales (tener el trabajo que sea, cumplir con tus “responsabilidades” sociales, comprarte un coche, una casa más grandes, renunciar a “utopías”). Como decía la protagonista, en definitiva, – hay que vivir la vida, no simplemente verla pasar – muy acertadamente.

 

Aparte de las connotaciones humanistas que tiene la película (e, insisto, en mayor medida el libro), me voy a centrar en lo que nos toca y en la materia que nos ocupa. Veo muchas similitudes con nuestra lucha por conseguir un futuro mejor para nosotros, y para nuestros hijos. Si os dais cuenta, en cierta forma, somos como pececillos nadando a contracorriente de una sociedad y de unos estándares que ponen muchas trabas a nuestra forma de invertir y de luchar por alcanzar ese futuro que ansiamos y que nos merecemos.

El primer gran escollo es la educación. A muy pocos de nosotros (por no decir ninguno) nos han educado en la  fórmula del ahorro y la inversión, sino más bien al contrario, en la cultura del consumo y de la apariencia dada por el “tener”. Esto siempre ha venido promovido por una élite a la que no le conviene que sus ciudadanos abran los ojos. Les conviene unas ratas que no dejen de mover la rueda con la que ellos sacan todos los beneficios. Todos los grandes dictadores y los grandes explotadores han encontrado su aliado más poderoso en la incultura y en falta de elementos de juicio de los ciudadanos. Les gusta pensar, y con razón, que una venda en los ojos es más fuerte que una espada. Y lo consiguen.

Otra piedra que nos encontramos en el camino, y que deriva directamente de todo lo anterior, es las críticas de nuestros coetáneos. Por lo menos en nuestro país y en nuestro entorno (por lo menos en el mio es así) es, en cierto tema un tabú hablar de inversión. Te miran con malos ojos o, por lo menos, con ojos extraños. Te ven bien algo así como un kamikaze, bien como un nuevo rico al que le sobra el dinero. Y eso siendo bien pensados (aquí la envidia y la apariencia también juegan un papel fundamental). Parece una traba menor, pero a mi me agota bastante e intento no sacar el tema a relucir a no ser que tenga en frente una persona que crea cabal, flexible y con la mente abierta. Y aún así cuesta explicarlo. Cuando veais la peli, al terminar una conversación de nuestros protagonistas con una pareja amiga, observad la reacción de éstos. Más realismo y más dureza contemplados en una escena, imposible.

Por supuesto nuestro gobierno y las leyes también juegan un papel importante. La fiscalidad, los cambios de ésta y el intentar meter miedo también merman las fuerzas de muchos inversores que, sobre todo los que creen en el corto plazo ven como parte de sus ganancias se esfuman casi de forma inmediata. A mí personalmente me chirría bastante la doble retención fiscal en MIS empresas: Vía impuesto de Sociedades y, posteriormente, retención a los dividendos.

Los mismos compañeros inversores, con diferentes estrategias, pueden a veces despistarnos y desviarnos de nuestro camino. Muchos cortoplacistas critican ferozmente nuestras estrategias (lo mismo que muchos de nosotros podemos criticar las suyas) sin saber que, de alguna forma, todos vamos de la mano en la búsqueda de la rentabilidad de nuestros ahorros. Es fácil criticar sin construir, no caigamos nosotros en ese error. Sin embargo la crítica constructiva es una de las armas más poderosas para avanzar, y por ello siempre le doy la bienvenida.

Y qué os voy a decir del temor a fracasar, tan arraigado en la cultura hispana. Nos inculcan a, si no vemos algo muy claro, no intentarlo porque aquí, el fracaso, se paga caro y son pocos los que lo perdonan. A diferencia del carácter anglosajón, somos así aunque creo que poco a poco vamos superándolo… pero aún queda.

 

En fin, tampoco quiero hacer un tocho de este off-topic, pero esta película y este libro que tanto me han gustado, a pesar de su dureza, no han hecho más que reafirmarme en mis principios. Ser dueño de mi tiempo, entre otros objetivos, es lo que me motiva a luchar a pesar de que, como comenté antes, muchas veces da la sensación de que nadamos en contracorriente, con un caudal de agua que muchas veces parecen desbordarnos.

Por eso, con toda la humildad de la que soy capaz, me atrevo a decir que LUCHEIS POR VUESTROS SUEÑOS, sean los que sean (y a más nobles, aún con más fuerza). Y siempre con métodos que  os hagan sentir bien, ayudando al prójimo a pesar de todo siempre que sea posible. Aquí he hecho especial hincapié en el tema del blog, pero hacedlo extensivo a todos los ámbitos de la vida. Si podeis, ver la película, leed el libro. Os aseguro que no os dejará indiferentes.

 

 

 

17 pensamientos en “Luchad por vuestros sueños… a pesar de todo.

  1. Sergio

    Buenos días ClassicCo:

    Pues pienso exactamente lo mismo. Hace tiempo que llegué a la conclusión que a los gobiernos del mundo les interesa una sociedad dependiente del Estado porque así serán más manejables.

    No interesa que tú seas independiente financieramente hablando. Imagínate, una persona que está trabajando y cotizando a la SS que llegue un día y diga :«Señores, me retiro porque no necesito ganar más dinero, mis activos me pagan lo que necesito´´. Eso no interesa.

    Lo que interesa es que te levantes a las 06:00, te subas a tu coche comprado a crédito, te pongas el traje comprado a crédito y vayas a tu trabajo (si tienes) para pagar tu casa comprada a crédito. Un trabajor endeudado es un trabajador que no se va a rebelar, y por ello puedes bajarle el sueldo y apretarle todo lo que quieras.

    Dicen que la sociedad se mide por su consumo. Nos han educado a ser consumistas, y no es fácil darle la vuelta a la tortilla.

    Yo lo tengo claro. Quiero ser independiente financieramente. ¿Para qué?. Para trabajar cuando quiera y de lo que quiera. Si ocurriera el momento de quemarme poder decir hasta luego. Por ese motivo creo que todos los jóvenes, lo primero que tienen que hacer es ponerse a trabajar cuanto antes, e invertir lo antes posible (por supuesto educarse financieramente lo primero). Cuanto antes pongas a trabajar tu dinero antes serás libre financieramente hablando. Cuando tus activos te renten lo suficiente, entonces ya decides tus pasivos. Así será sostenible, no al revés.

    Lo lógico es hacerlo al revés, pedir créditos e ir pagándolos durante toda la vida.

    Seguir a la masa es lo fácil, lo difícil es actuar diferente. Pero que cada haga lo que quiera con su vida. Yo no quiero ser un esclavo de un sistema creado para esclavizar a la gente. La esclavitud existe, se llama deuda.

    Saludos.

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    1. ClassicCo Autor

      Estimado Sergio:

      No se puede decir más claro, es así, sin quitar ni una coma. Me quedo con tu expresión de que LA ESCLAVITUD existe. No es mi caso, gracia a Dios, pero, ¿no es esclavitud que tirarse todos los días 1 hora en un atasco a la ida, otra a la vuelta y además trabajar 10-12 horas diarias?. Podrás estar en un cochazo, vestir camisa de seda y tener traje del mejor modisto del momento, pero eres un esclavo del sistema.

      Y lo de la deuda es así. Cuantas veces hemos escuchado eso de «no puedo renunciar a este trabajo porque tengo una hipoteca grande que pagar» y mientras, y más si no eres feliz en el mismo, como ves la vida pasar durante todo ese tiempo.

      Somos poquitos Sergio, pero la gente tarde o temprano abrirá los ojos, no unos, sino todos los ciudadanos. El problema es que muchos lo harán demasiado tarde…

      Un saludo y gracias por una exposición tan certera.

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  2. Antonio

    Un buen post. Yo ví esa película hace tiempo y me gusto mucho. Mi opinión es que el sistema, los gobiernos o lo que queramos van en esa dirección que comentamos. Pero hoy día tampoco se les puede culpar de todo. Internet ha supuesto una revolución tan grande como en su día pudo ser la revolución industrial. Y no podemos ni debemos dejar todo el peso de la educación al sistema. Hay que educar en casa. Yo aún no tengo hijos pero el día que los tenga les inculcaré todos esos valores que no enseñan en las clases o que no interesa enseñar (sacrificio,lealtad, compañerismo, amistad, respeto a la naturaleza y al resto de personas, ayuda a los demás, así como en la medida que pueda enseñarles a gestionar su dinero,problemas…). Pero es cierto que hoy día tenemos una cantidad de información a través de Internet que bien gestionada es una mina con foros y blogs como este de los que se puede aprender tanto y prácticamente al alcance de todo el mundo. Hoy día la tasa de analfabetismo no es del 90% de la población como hace años, ni la cultura, la educación o los libros están sólo al alcance de unos pocos…hoy día con un poco de interés en aprender y una conexión a internet, tienes acceso a prácticamente todo el conocimiento. Y como bien comentáis hay que equivocarse y hacer las cosas, para aprender.

    Un saludo.

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    1. ClassicCo Autor

      Muy buenas Antonio:

      Tienes razón en parte. En internet hay mucha información pero como me dijo una vez un profe de informática hace tiempo, el ordenador es tonto y tu tienes que decirle que hacer. Y mucha gente, la mayoría, no domina ni medianamente bien el concepto del ahorro, fijate si van a fijarse en la bolsa.

      Está claro que cada vez irá a más porque, como bien dices, a mis hijos les inculcaré la cultura que estoy empezando a aplicar yo. Pero no todo el mundo puede ni sabe y la forma más efectiva sería con un buen programa de educación en la escuela.

      Además, el miedo a ser autodidacta, al fracaso como dije en la entrada y demás hacen el resto.

      Un saludo y gracias por el apunte Antonio. En efecto, Internet y el acceso a la información es un punto a tener muy en cuenta.

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  3. Monri

    Estoy completamente de acuerdo con lo que decís, la deuda es la nueva esclavitud, y a los gobiernos les interesa este status quo en el que tienen «el control» de la masa manejable. Quizá no lo buscan ex-profeso, pero una vez creada la situación si buscan aprovecharse de ella

    Espero estar siempre libre de ella o de tenerla, de que sea por poco tiempo y que los dividendos paguen un buen pico de la hipoteca.

    Saludos!

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    1. ClassicCo Autor

      Hola Monri:

      Pues sí, la verdad es que debe ser genial eso de vivir sin este lastre. A mi, si todo va bien, me debe quedar 3-4 años para librarme, así que ya lo veo un poco más cerca.

      Que haya suerte y como dices, que siga así esa parte de tu economía, aunque más que suerte la verdad es que depende muy mucho de nosotros.

      Un abrazo.

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  4. Skipper

    De off-topic NADA ! 🙂

    Me viene de perlas la reflexión de este hilo y la recomendación de la película (que veré este fin de semana sin falta) porque me parecen el complemento perfecto a mis dos lecturas actuales:

    – Pensiones públicas: La esclavitud de nuestra época (este ya lo acabé)
    – Early Retirement Extreme

    Si no los habéis leído os los recomiendo, es más, me parecen lectura obligatoria 🙂

    He de reconocer que soy un esclavo del crédito ya que tengo hipoteca y un crédito personal… pero el mes que viene espero acabar con la amortización anticipada del personal y amortizo hipoteca siempre que puedo dentro de mi plan de eliminación de deuda que comencé a finales de 2012.

    Soy un esclavo del trabajo y de la futura pensión pública porque necesito ir a trabajar todos los días para pagar mis deudas, mis necesidades básicas y recibir una pensión del estado cuando no pueda trabajar más… pero he empezado a invertir mis ahorros en busca de una futura independencia financiera que me haga libre.

    Soy también un esclavo de la sociedad de consumo… pero poco a poco voy rompiendo las cadenas y eliminando todo gasto inútil – absurdo.

    El proceso es: primero darse cuenta, segundo reconocerlo y tercero cambiar. Algunos desafortunadamente no llegan nunca ni al primer punto.

    Suerte a todos rompiendo las cadenas ! 🙂

    Responder
    1. ClassicCo Autor

      Hola Skipper:

      No estás solo en esto. Yo te acompaño en el tema hipoteca, aunque ya estoy viendo la luz al final del tunel. De todas formas la hipoteca era casi obligatoria (eso, o alquiler, pero siempre me decanté más por la compra) y ya mismo la casa es completamente nuestra.

      En lo demás, muy de acuerdo. Yo ahora mismo también soy preso de mi trabajo, dependo en gran medida de él y, aunque año tras año voy decrementando mi dependencia, aún es muy alta así que, en efecto, sigo siendo esclavo. Y con familia a ver quién renuncia a los trabajos y a darles un futuro mejor.

      En mi caso también soy esclavo del petroleo… ¡si os contara cuanto se nos va en combustible por trabajar mi mujer y yo cada uno en un pueblo diferente a nuestra localidad de residencia!

      Pero bueno, vamos en el buen camino, y ya estamos en la etapa III de la que comentas, cambiar nuestro destino.

      Suerte en esa rotura de eslabones que nos atenaza, que ya verás cuán cerca está.

      P.D. Como comenté, la pelicula no tiene NADA que ver con bolsa, aunque sí con como la sociedad y las costumbres, así como la estandarización, nos tienen cogidos por un noble sitio que no reproduzco aquí. Eso sí, es algo dura, así que luego no me culpes (y ya me comentarás en cualquier caso).

      Responder
      1. Skipper

        Ya te contaré que tal la peli.

        Del petróleo ni me hables ! Por cierto, estoy preparando un post que creo puede ser interesante para todos los que tenemos que desplazarnos al «quinto pino» para ir a trabajar y buscamos ahorrar en combustible. Avisaré cuando lo tenga publicado 🙂

        Saludos !

        Responder
        1. Skipper

          Acabo de ver la peli… BRUTAL ! … me parece buenísima, es tan buena y tan cruda que inevitablemente te deja un mal sabor de boca al acabar y por supuesto «food for thought» para varios días.

          Gracias por la recomendación 🙂

          Saludos !

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          1. ClassicCo Autor

            Hola Skipper:

            A mi me sorprendió muy gratamente (el título no te hace presuponer lo que vas a ver) y, eso sí, me golpeó en el estómago como pocas películas han sido capaces de hacerlo. Real y llena de guiños a muchas cosas de las que hablamos aquí todos los días.

            Tanto es así que esta peli me motivó a escribir este artículo.

            Un saludo y me alegro que te gustara y, sobre todo, que nos haya dado que pensar.

        2. ClassicCo Autor

          Muy buenas:

          Creo que lo has publicado ya, ¿verdad?. Hoy sacaré tiempo para leerlo porque desde luego que es importante… el año pasado supuso un % alto de mis gastos, y yo ya hago uso de la conducción eficiente, desde hace tiempo.

          Lo leeré con mucho interés.

          Un abrazo.

          Responder
    1. ClassicCo Autor

      Muy buenas y gracias Juanma.

      La película me gustó mucho y me animó a escribir esta entrada aunque ya llevaba tiempo queriendola compartir con vosotros.

      Un abrazo y gracias, los cracks sois vosotros con vuestros comentarios 😉

      Responder
  5. J

    Hola, voy a buscar el libro…!!
    ¿Alguien ha pensado en re-hipotecar la casa para disponer de un buen capital para poder invertir a lo grande?
    Llevo varios años en esto y hasta ahora invertía los beneficios en la hipoteca para reducir mi deuda, pero ahora que la tengo casi pagada creo que es un buen momento para disponer de lo ahorrado en ladrillo para dar un salto cuantitativo hacia la independencia económica.

    Cierto es que mi retorno mensual en dividendos y plusvalías es del orden de dos a cuatro veces mi salario, y esto me hace pensar en que nos engañan al incitarnos a tener tanto dinero sin poder mover convertido en ladrillo.

    Bueno, animo con el blog
    J

    Responder
    1. ClassicCo Autor

      Hola J:

      Jamás me he replanteado, es más, estoy deseando terminar de pagar mi hipoteca, a costa de unas inversiones más humildes. Seguramente incurro en coste de oportunidad al hacerlo, pero prefiero tener poca deuda, es mi principal objetivo en estos momentos. Dentro de un tiempo, si sigo con el plan de ahorro y la deuda es pequeña, puede que me olvide de amortizarla, pero aún queda para llegar a esa encrucijada.

      Por cierto, impresionante tu cantidad de dividendos y no puedo por menos que darte la enhorabuena. Tiene un mérito enorme.

      Enhorabuena y un gran saludo.

      Responder

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